jueves, 14 de noviembre de 2013

Golpe a golpe.

-Ahora no es nada, se pone peor.- Esta reflexión que vengo escuchando desde hace un tiempo se está convirtiendo en realidad. Voy comprobando que cada etapa de crecimiento del invasor es un dolor de cabeza inesperado más contundente que el anterior. Y al que le duele la cabeza es a mí a pesar de que los golpes se los pega él. 
Antes dormía, cagaba y comía en un espacio reducido por lo que su supervisión era relativamente fácil. Ahora con su movilidad incipiente  amplió el abanico de posibilidades y obviamente de riesgos. -No hay que sacarle los ojos de encima- dicen las viejas. Y en ese trámite se van los días. Pero la tarea es ingrata además de imposible ya que al menor descuido se cae de cabeza y como uno estaba mirando para otro lado no tiene la menor idea de donde se golpeó hasta que aparece el hematoma o chichón. Todo el mundo te mira como un asesino serial. La respuesta no pasa de un -hago lo que puedo. -Hacé más- dice el mundo.
Y mientras escribo esta catarsis recuerdo esos comentarios que se refieren a que lo que viene es peor y los otros que dicen que no hay nada más lindo que ser padre. Y no entiendo.















13 comentarios:

  1. y lo que falta todavia. A los golpes, vamos viviendo. Un cariño Nilda

    ResponderEliminar
  2. es asé, nomás... dany...
    "... lo que viene es peor..." y "no hay nada más lindo que ser padre..."
    dos grandes verdades...
    un hincha de san lorenzo lo sabe... lo que viene, siempre puede ser peor... y no hay nada más lindo que ser de san lorenzo...!!!
    abrazo azulgrana
    él (de nosotros dos)

    ResponderEliminar
  3. Mirá, es Dragón - sinónimo de culo en chino y León - felino 7 o 9 vidas (sino me creen vayan con los de Everyready) Muy mierda no se va a hacer. Lo más probable es que terminen hechos mierda los que lo rodean. Calcinados o morfados. Andá a dormir tranquilo Kniche!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miraba el globo terráqueo ese que tenés al costado. El único boludo del mundo que está blogueando a las 11.10...Pero attenti, Argento! :-)

      Eliminar
  4. Si, y va a llegar el momento que, encima, cuando tratés de evitarle el chichón, te diga "ya tengo 9 años, no soy un bebé!"

    Nada mas lindo que ser padre ...
    Abrazo de Oso Polar!

    ResponderEliminar
  5. Dany:
    Estamos junto a mi madre viendo al gato Ramiro. Comentario mío: "Qué guacho, mirá las caras que le pone a J, mientras ella le "ordena" que deje de tocar la persiana!" Comentario de mi madre: "Qué divino que es!!! Esa criatura es preciosa!!!!" Y ahí te terminé de entender. La lógica y el corazón. Conclusión: Estás hasta las manos, amigo Cuervo!!! Jajaja!!! Me mata la mirada tipo: "Ves, vieja? vos me decís algo y yo hago lo que quiero"
    Está hecho un bombonazooooo!!!! Besos para vos y J y para el Gato: Besazos y apapachos!!!!

    ResponderEliminar
  6. Ardua tarea nos ha tocado en suerte. Creo que el hago lo que puedo es el mejor resumen de la situación. Lo que se pierde no es solo espacio, es libertad. Y lo que se gana está a la vista. Así las cosas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. La peor etapa es cuando alcanzan la altura de la mesa. Ahi viven "enchichonados". Después .... ¡después se pone peor!


    Otra frase de mierda que nos dicen a todos los que tenemos hijos es: chicos chicos, problemas chicos; chicos grandes, problemas grandes.
    O sea, de descansar ni hablemos.

    ResponderEliminar
  8. :) Qué hermoso está! Supongo que es como dice Yoni, vale la pena perder libertad. Besos!

    ResponderEliminar
  9. Me hicieron sufrir desde que empezó hasta que terminó el video! Como diablos lo dejan pararse sobre esa tela que lo deja sin estabilidad...Dios! estos padres jóvenes y modernos!!!!...así no, eh?

    ResponderEliminar
  10. Qué lindo está!! abrazo! yo siempre me acuerdo que cuando nació Mati decíamos que al final eso de que te cambia la vida es mentira porque salíamos igual, a cenar, a pasear, siempre con él en la mochilita o el cochecito. Hasta que aprendió a correr, antes que a caminar, e inmediatamente sufrió una fascinación por las escaleras. Ahí sí, la vida cambió. Nunca me voy a olvidar de ese restaurante en el que Soledad cenó sola y yo cené solo después, mientras que el otro subía y bajaba una escalerita. Fue nuestro último intento por un buen rato...
    Abrazo desde Montevideo!

    ResponderEliminar
  11. Dany, añoro cuando eran chicos... Imaginate...

    ResponderEliminar
  12. Tranqui!!! Lo peor dura aproximadamente 18 años en total, así que colmate de paciencia...
    Entre nos, está hecho un guacho divino tu hijo!!!
    Besos

    ResponderEliminar

Dale....vomitame algo....